jueves, 21 de junio de 2012

Mujeres, política y autoestima


Luis Christian Rivas Salazar

La madrugado del martes 19 de junio fue asesinada en Guyaramerin la concejala opositora por la agrupación ciudadana Primero el Beni, Daguimar Ribera Ortiz, a causa de tres disparos que recibió por parte de dos sicarios. Día anterior, la concejal denunciaba delitos de malversación de recursos y conducta económica en la administración de la Alcaldía.
Juana Quispe Apaza era concejal opositora del municipio de Ancoraimes, provincia Omasuyos de La Paz, presentó dos amparos contra los ediles y el Alcalde de ese municipio altiplánico, posteriormente su cadáver fue encontrado en el río Orkojahuira, Quispe fue gestora del proyecto de acoso y violencia política de género al haber sufrido vejámenes y problemas en carne propia.
Ademas, que en los últimos doce años, se han reportado más de 4.000 casos de violencia ejercida contra mujeres concejalas por hombres que se niegan a admitir la participación femenina en el escenario público.
Ley contra el Acoso y Violencia Política contra Mujeres que incorpora al Código Penal esos delitos para que sean sancionados en la justicia ordinaria, castigando severamente a las personas que ejerzan cualquier tipo de violencia en contra de las mujeres en el quehacer político, sea por machismo o por motivos supuestamente culturales o ancestrales.
A pesar de que existe esta ley, es muy importante trabajar un asunto más importante y profundo sobre las mujeres: el autoestima. Ya que muchas mujeres no desean participar por las consecuencias  negativas en contra de su integridad o la de su familia.
Se suele exigir a las mujeres ciertos sacrificios que a la larga anulan su participación y desarrollo dentro de la sociedad, una filosofa llamada Ayn Rand, escribió el libro “La rebelión del Atlas”, libro que ha sido mencionado como el libro que más ha marcado una diferencia en la vida de los norteamericanos después de La Biblia.
Es que por ejemplo, los seres humanos y en especial las mujeres sacrifican la justicia por la misericordia, la independencia por la unidad, la razón por la fe, la lógica por la subjetividad, el individuo por el colectivo, la riqueza por la necesidad, el ego por la negación de uno mismo.
Según Rand, el ser humano y la ética debe basarse en la racionalidad, y sus tres valores fundamentales que son: razón, propósito, auto-estima. El hombre es un fin en sí mismo, y no un medio para los fines de los demás; debe vivir por su propio propósito, sin sacrificarse para otros o sacrificar a otros para sí; debe trabajar por su propio interés racional y lograr su propia felicidad como el propósito moral más alto de su vida.
En ese sentido, es muy importante tener en cuenta que depende de estos factores de autoestima para poder acceder y conquistar espacios dentro de la sociedad, con el único fin de poder afirmarse por uno mismo. Solo así, inyectando valor y autoestima como una forma de afirmación podremos conseguir mujeres más valientes y decididas en el ambiente.

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